De 10 a 300 millones de usuarios diarios en cuatro meses: la crónica deportiva del partido más loco del software, con remontada pandémica y fichaje frustrado incluidos.
Nació como el chat interno de un videojuego que fracasó y nadie lo quería como producto. Ocho años después se vendió por 27.700 millones: la historia de Slack.